Cuando se escribe acerca de nuestra percepción de algún suceso ajeno, se hace con relativa facilidad, pero al hacerlo de nosotros mismos, las cosas se complican, pero considero que precisamente en esa dificultad de escudriñar nuestro quehacer, reflexionamos en las cosas positivas y negativas haciéndonos mas consientes de nuestro quehacer docente.
El trabajo en el aula para mi es una aventura diaria, donde no puedo planear la manera en como se va a comportar el grupo, llego con un plan y una estructura de clase, pero también llego abierto a las características especiales de cada grupo. Dentro de mi experiencia en la docencia he aprendido que una manera de dar una clase no puede funcionar del todo bien para todos los grupos, me ha sucedido que al trabajar de cierta manera, con ciertos ejemplos, ciertos ejercicios en un grupo me funciona muy bien, excelente, salgo motivado y con el reconocimiento expreso de los alumnos por haber recibido una clase muy amena y provechosa. Al querer repetir esa grata experiencia con otro grupo, de haber realizado un buen trabajo, salgo decepcionado y con los alumnos durmiéndose y con cara de aburrimiento.
Tengo claro que debo iniciar cada clase analizando al grupo, que incluso depende mucho del estado de ánimo de los alumnos para comportarse de manera distinta al día anterior. Depende también de la materia que se va a impartir, del tema y de muchos aspectos más.
Dentro de las actividades que realizo a diario en mi clase podría mencionar las siguientes:
Pase de lista de manera rápida, que se hace por cuestiones administrativas, pero de cierta forma los alumnos saben que deben estar en clases a tiempo y adquieren la responsabilidad de cumplir y asistir a todas las sesiones.
Inicio la clase, haciendo un comentario o alguna pregunta acerca de alguna anécdota especial de cada grupo o de algún alumno, por ejemplo puedo preguntarle a un alumno en voz alta para que todo el grupo lo escuche, ¿como estas después de la caída de ayer en el salón?, ¿como te fue en tu casa después de que tus papas se enteraron de tus calificaciones? Etc. Es decir cosas particulares pero que de alguna manera centran la atención del grupo hacia lo que estoy diciendo. Seguido de eso y sin dar tiempo a que se inicie una plática ajena a la clase, pregunto a otro alumno del que ya logre captar su atención ¿recuerdas la tarea que dejamos ayer? Pero a manera de platica para que no sientan que los estoy presionando y que tienen la obligación de contestarme correctamente. La intención de esto es centrar la atención del grupo, para que pueda posteriormente dar las indicaciones e iniciar la clase.
Hago una pequeña reseña del tema que se va a analizar recalcando la importancia de este, con la intención de interesar a los alumnos en conocer un poco del tema tratado, además, como los jóvenes tienen en sus manos información obtenida de su trabajo de investigación, empiezan entender un poco lo que están leyendo.
Pido participación de lo investigado, a estas alturas ya los jóvenes tienen una noción del tema y hacen comentarios de lo que ellos consideran importante en la investigación realizada, además con el interés vienen también las dudas, las preguntas y la clase se hace más interesante.
En algunos temas o en algunas clases donde es posible, me apoyo con material didáctico, como diapositivas proyectadas con el cañón, materiales caseros para hacer demostrativos los ejemplos o se hacen ejercicios prácticos en el pizarrón donde los alumnos participan activamente, con la intención de hacer mas dinámica la clase.
En lo personal, disfruto mucho mi trabajo como docente, solamente aquel que ha logrado prender y ver la luz de la curiosidad en los ojos de los alumnos y ha recibido un comentario positivo de una clase o una felicitación de parte de un joven lograra comprender el placer que nos da esta noble labor.
Rodolfo Ángel Posada Murgui.
Docente del COBACH P-19 de Soyaló Chiapas.
El trabajo en el aula para mi es una aventura diaria, donde no puedo planear la manera en como se va a comportar el grupo, llego con un plan y una estructura de clase, pero también llego abierto a las características especiales de cada grupo. Dentro de mi experiencia en la docencia he aprendido que una manera de dar una clase no puede funcionar del todo bien para todos los grupos, me ha sucedido que al trabajar de cierta manera, con ciertos ejemplos, ciertos ejercicios en un grupo me funciona muy bien, excelente, salgo motivado y con el reconocimiento expreso de los alumnos por haber recibido una clase muy amena y provechosa. Al querer repetir esa grata experiencia con otro grupo, de haber realizado un buen trabajo, salgo decepcionado y con los alumnos durmiéndose y con cara de aburrimiento.
Tengo claro que debo iniciar cada clase analizando al grupo, que incluso depende mucho del estado de ánimo de los alumnos para comportarse de manera distinta al día anterior. Depende también de la materia que se va a impartir, del tema y de muchos aspectos más.
Dentro de las actividades que realizo a diario en mi clase podría mencionar las siguientes:
Pase de lista de manera rápida, que se hace por cuestiones administrativas, pero de cierta forma los alumnos saben que deben estar en clases a tiempo y adquieren la responsabilidad de cumplir y asistir a todas las sesiones.
Inicio la clase, haciendo un comentario o alguna pregunta acerca de alguna anécdota especial de cada grupo o de algún alumno, por ejemplo puedo preguntarle a un alumno en voz alta para que todo el grupo lo escuche, ¿como estas después de la caída de ayer en el salón?, ¿como te fue en tu casa después de que tus papas se enteraron de tus calificaciones? Etc. Es decir cosas particulares pero que de alguna manera centran la atención del grupo hacia lo que estoy diciendo. Seguido de eso y sin dar tiempo a que se inicie una plática ajena a la clase, pregunto a otro alumno del que ya logre captar su atención ¿recuerdas la tarea que dejamos ayer? Pero a manera de platica para que no sientan que los estoy presionando y que tienen la obligación de contestarme correctamente. La intención de esto es centrar la atención del grupo, para que pueda posteriormente dar las indicaciones e iniciar la clase.
Hago una pequeña reseña del tema que se va a analizar recalcando la importancia de este, con la intención de interesar a los alumnos en conocer un poco del tema tratado, además, como los jóvenes tienen en sus manos información obtenida de su trabajo de investigación, empiezan entender un poco lo que están leyendo.
Pido participación de lo investigado, a estas alturas ya los jóvenes tienen una noción del tema y hacen comentarios de lo que ellos consideran importante en la investigación realizada, además con el interés vienen también las dudas, las preguntas y la clase se hace más interesante.
En algunos temas o en algunas clases donde es posible, me apoyo con material didáctico, como diapositivas proyectadas con el cañón, materiales caseros para hacer demostrativos los ejemplos o se hacen ejercicios prácticos en el pizarrón donde los alumnos participan activamente, con la intención de hacer mas dinámica la clase.
En lo personal, disfruto mucho mi trabajo como docente, solamente aquel que ha logrado prender y ver la luz de la curiosidad en los ojos de los alumnos y ha recibido un comentario positivo de una clase o una felicitación de parte de un joven lograra comprender el placer que nos da esta noble labor.
Rodolfo Ángel Posada Murgui.
Docente del COBACH P-19 de Soyaló Chiapas.

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